domingo, 30 de agosto de 2015

Mantis religiosa

Ayer, 29 de agosto de 2015, en el jardín del pueblo en Navalmoral de la Sierra (Ávila) tuvimos la oportunidad de ser testigos de cómo caza una Mantis religiosa.
La Mantis religiosa es un artrópodo, es decir que:

  1. Tiene patas articuladas.
  2. Presenta un esqueleto externo (exoesqueleto) de quitina.
Dentro de este grupo pertenece a los insectos (también llamados hexápodos), esto quiere decir que es un artrópodo con 6 patas.

En esta fotografía puedes ver a la Mantis religiosa con sus tres pares de patas. 
Mantis religiosa. Imagen Pedro de Hoz.
El primer par de patas está modificado. Presenta protuberancias espinosas afiladas y se dispone en una posición parecida a la postura que adoptamos al rezar, de ahí su nombre. Este primer par de patas es utilizado para cazar a sus presas. Los otros dos pares de patas son patas marchadoras, sirven para andar.
Se camufla perfectamente en las plantas en las que se sitúa. Puede ser de color verde o marrón, dependerá del lugar en el que se desarrolla. 
En este caso, se encontraba colocada en tallo verde de una Verbena , allí permanecía paciente e invisible. Estaba muy próxima a la flor donde deberían situarse las mariposas, abejas o moscas que quisieran ir a tomar el néctar de esa planta. Lógicamente, se acercaban a la planta, totalmente, ajenas a la amenaza que allí se escondía.
Una mariposa, que creo que puede ser una Nacarada (Argynnis paphia), algo moribunda pues tenía las alas sin lustre, se acercó y fue capturada por la Mantis religiosa que la sujetaba fuertemente con sus patas delanteras y se la estaba comiendo viva.
En este vídeo se puede ver. El vídeo, realizado por Irene de Hoz, fue tomado con la cámara de un móvil y con viento por lo que la grabación está desenfocada, en algún momento del vídeo sí se consigue ver que la mantis está comiendo a la mariposa y esta permanece viva (agita mucho las alas). 


En este vídeo de nature 1 upclose se puede ver perfectamente:





Sí pudimos conseguir alguna fotografía del hecho. Las imágenes, también realizadas con el móvil, pertenecen a Irene de Hoz. En ellas vemos diferentes momentos en los que la mariposa intenta librarse de la presa de la mantis y que lógicamente no puede.

Mantis religiosa devorando mariposa.
 Imagen Irene de Hoz

Mantis religiosa devorando mariposa.
 Imagen Irene de Hoz

Mantis religiosa devorando mariposa.
 Imagen Irene de Hoz

Mantis religiosa devorando mariposa.
 Imagen Irene de Hoz

La Mantis religiosa tiene una cabeza triangular, en cuyos vértices se disponen dos grandes ojos compuestos y otros tres simples entre medias. Son capaces de girar la cabeza 180º por lo que pueden ver todo lo que hay a su alrededor sin cambiar de posición. Su vista es buena y su velocidad de ataque muy alta.

No es un animal venenoso por lo que cuando caza una presa le clava las protuberancias espinosas de sus patas delanteras y empieza a devorarlo vivo.

Pero la Mantis religiosa no es conocida por su destreza cazadora, ni por su estrategia, si no por su comportamiento reproductivo.

¿Habéis visto alguna vez esta imagen?


 Es una estructura ovoide que está pegada a superficies no expuestas al sol. Parece hecha de cartón y está rayada.
Esto es una ooteca, es decir, la colección de huevos que pone una Mantis religiosa.


En esta fotografía tomada en San Fernando de Henares, durante el verano de 2014, en un jardín, podemos ver a una Mantis religiosa poniendo los huevos, construyendo su ooteca.
Para construir esa estructura, la hembra segrega una pasta en cuyo interior se encuentran los huevos.
Esa pasta se endurece y se acartona al ponerse en contacto con el aire.




En este vídeo de Mark White podemos ver como se realiza la puesta. Se aprecia muy bien  cuando hemos avanzado en el vídeo 1 min. 10 seg.




Y ahora vamos con aquello por lo que la Mantis religiosa es tan conocida: durante la cópula la hembra se come al macho.

Veamos como ocurre: el macho, en época reproductora, se acerca a la hembra y se sitúa sobre su dorso, pone en contacto sus antenas con las de la hembra y cuando está receptiva acerca el extremo de su abdomen al de ella, los juntas y el macho introduce el espermatóforo en el interior de la hembra. El espermatóforo es una cápsula en la que se almacenan espermatozoides.

Durante la cópula pueden ocurrir dos cosas. O bien que el macho termine y se marche o que la hembra se vuelva para arrancarle la cabeza y empezar a comérselo.
Cuando esto último ocurre, los movimientos abdominales del macho para favorecer la introducción del espermatóforo no cesan. Estos pueden continuar porque presentan unos ganglios nerviosos en esa zona abdominal que siguen funcionando a pesar de no tener cabeza.

Este llamativo comportamiento y motivo de la fama de la Mantis religiosa no es tan frecuente como se piensa.  Se ha podido observar en cautividad pero en la naturaleza no se ha visto tan frecuentemente. También es verdad que en la naturaleza no se tienen muchos datos sobre la evolución de la cópula.

Se piensa que la hembra devora al macho para conseguir proteínas para los futuros descendientes.

Podéis verlo en este vídeo de forestman:




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